El mundo hoy con los ojos puestos sobre el clásico argentino por la copa libertadores que terminó en hechos aberrantes -como siempre suele suceder-
No puedo más que manifestar mi profundo rechazo al acto barbárico en que se ha convertido este deporte en nuestro continente, pero, es que no es solo la Argentina, donde voltee y postre la vista solo se hallaran acciones delincuenciales perpetradas por estos mal llamados "hinchas", es igual allá o acá, el fútbol latinoamericano es una vergonzosa radiografía de lo que somos como sociedad.
Hoy un grupo de hinchas de Emelec de Ecuador, previo al juego contra Nacional, fueron apuñalados y acciones similares se repiten a diario en cualquier barrio, en el transporte público, todo a causa de una enfermedad mental degenerativa que posee esta sociedad retrógrada que es capaz de matarse por la más insignificante diferencia.
Latinoamérica debería concentrar esfuerzos en usar los estadios para algo más práctico, útil y que genere otra mentalidad, pues el fútbol, es solo un circo sangriento que mueve dineros que apestan a muerto, dentro y fuera de las canchas.